domingo, 30 de junio de 2013

Final de la Confederaciones: mucho Brasil, poca España

España no pudo sumar un Maracanazo a su lista de trofeos. Incluso se quedó demasiado lejos de poder lograrlo. Brasil en su cancha le pasó la aplanadora por encima a una furia roja que deslució durante todo el partido, que falló un penalti y que perdió a un hombre por hacerse expulsar: Gerard Piqué.

Es indispensable aprender a ver al Estado tal cómo es

Difícilmente saldría bien librado el Estado si se le valora en términos completamente liberales. Sí es necesario, ya se ha dicho, es una columna de la libertad porque es el único posible proveedor de justicia. Pero lamentablemente se acepta su existencia para que libere a la sociedad de una plaga y no sólo no la combate bien sino que se termina convirtiendo en infinidad de plagas a veces más peligrosas que la que es su deber erradicar.

Las arbitrariedades del Estado contra los hombres libres que han conseguido éxito: ¿odio generado por la envidia?

En la época actual a quedado muy lejos el derecho de pernada, o los azotes como medio de estimulación para que los empleados rindan más, entre otras muchas tristes formas de desgraciarle la vida a quien poco o nada tenía que se usaban en siglos pasados. Ahora las leyes protegen fieramente a los obreros, aunque en muchos casos los estimulen a ejercer con descaro la pereza, sobre todo si se trata de un descomunal sindicato.

Un Estado democrático no deja de ser un problema

Puede pensarse que los gobiernos que limitan a las libertades y se adueñan de todo dentro de un país, son sólo las dictaduras militares, pero no siempre es así. Las exigencias populistas y el deseo de los políticos por seducir a las masas, provocan que en las democracias más avanzadas, el Estado se convierta en el peor enemigo de los hombres libres.

Cuando el Estado lo acapara todo

Existen, como es bien sabido, varios tipos de Estados, y no es una exageración decir que todos son un problema. Pero con algunos es posible lidiar, trabajar y progresar, mientras que con otros es necesario sujetarse a estrictas y absurdas reglas para salvar, entre otras cosas, la vida.

sábado, 29 de junio de 2013

El Estado, un mal necesario

Cualquier persona sensata, si hace un breve análisis acompañado de una reflexión, comprendería que muchas de las calamidades que padece una sociedad, son consecuencia de la existencia del Estado.

Los indignados y las redes sociales

Mucho se ha dicho que las protestas que han sacudido al mundo en los últimos años son una consecuencia de los medios de comunicación que tenemos en la actualidad. Y es cierto, se acabó para siempre la época en que los Estados y los medios más poderosos hacían sus verdades.