Las esculturas, de acuerdo a su escala, pueden tener
varias funciones, como elementos decorativos en jardines e interiores de las
viviendas, o como remates visuales en las avenidas y parques, pero sea cual sea
su función, y el estilo al que correspondan, lo cierto es que deben de reunir
cualidades estéticas para que sean agradables a los ojos del espectador.