La vida del padre Adolfo Huerta Alemán ha causado
conmoción en México, y es que no es un cura muy común: participa en
manifestaciones, es rockero, usa motocicleta, lleva el pelo largo, se pinta el
rostro, es sexualmente activo, bebe alcohol no sólo en las misas, duda de la
existencia de Dios y de los que dice en la Biblia.
