En los países donde predomina la religión budista, una
representación pétrea de Buda por
fuerza es objeto de culto, veneración y respeto. Pero en Occidente, donde el
budismo no tiene presencia, los budas suelen ser utilizados únicamente como
elementos decorativos, integrados a muy variados estilos de decoración tanto en
interiores como en exteriores de las viviendas.