Recientemente se celebró en
Cuba la cumbre de los líderes de la
CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños),
otro aborto de la burocracia latinoamericana que no hará más que consumir
dinero a montones y dar un pretexto más a los presidentes para ir de vacaciones
y estrecharse la mano unos a otros. Pero la mayor jugarreta del esperpento pretende
desplazar a la OEA
y eso le vine en el nombre: Comunidad de
Estados Latinoamericanos y Caribeños, traducción: fuera yanquis y canadienses.
