El príncipe
Harry del Reino Unido, segundo hijo del príncipe de Gales y tercero en la línea
de sucesión al trono británico, ha cobrado fama mundial por su comportamiento
nada aristocrático, por sus fotos desnudo, por sus irreverencias y por su afición
a pasear el vaso de la mesa a la boca, pero ahora también ha destacado por una
práctica más seria: la de disparar contra talibanes.
