Brasil ha sido promocionado desde hace algunos años
como el país donde la izquierda sí ha hecho las cosas bien. Lula ha sido
descrito por algunos analistas como uno de los más brillantes jefes de Estado
de lo que va del siglo, bien diferente al radical Hugo Chávez y a todos sus
hijos ideológicos. El enorme país sudamericano es considerado la potencia
emergente de América, por encima de México y de todos sus vecinos. Es la octava
economía del mundo, posición que para muchos indica buena calidad de vida y
prosperidad para los ciudadanos.
