Comúnmente se relaciona a las superpotencias con un país
territorialmente muy extenso, quizás debido a que Estados Unidos, China y Rusia
gozan de territorios enormes. Incluso las potencias de segundo nivel como
Alemania y Francia cuentan con una extensión territorial nada desdeñable, y el
Reino Unido y Japón, aun siendo de menor extensión, no son precisamente Estados
pequeños, aunque tampoco pueden presumir que les sobre territorio. Pero también
existen Estados extremadamente pequeños que aun así gozan de una gran influencia
en el mundo y sus ciudadanos viven mucho mejor que los habitantes de países
dueños de incuantificables riquezas naturales.