Debido a que la fortuna de la familia que ha gobernado
los últimos diez años a la
Argentina aumentó a una velocidad sorprendente desde que Néstor
Kirchner llegó a la presidencia en 2003, las críticas les han llegado de todos
lados, de dentro y de fuera de la Argentina.
Incluso el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, se
tomó la molestia de dedicar unos párrafos de su costosa prosa al
enriquecimiento de los Kirchner.
