Si El Vaticano es un palacio en toda regla, lo mismo, y sin exagerar en absoluto, puede decirse de Castel Galdolfo. Ésta es la residencia de verano más famosa de todas las que pueden tener los jefes
de Estado, más que Camp David, el
lugar de descanso del hombre más poderoso del mundo, el presidente de los
Estados Unidos.
