El arte del antiguo Egipto es con mucho el más exótico y
valorado fuera de Europa. Y dentro de éste, un icono invaluable es la máscara
del faraón Tutankamón, hallada junto con su momia en su tumba intacta, en 1922,
lo que revolucionó no sólo el interés de occidente por Egipto, sino también el
arte contemporáneo de la época, e incluso alcanzó para que la prensa británica
de entonces se diera gusto con el mito de la “maldición del faraón”.
