El descontrolado índice de nacimientos que se
registran en los países en vías lejanas de desarrollo supone un problema para
los deficientes gobiernos. En la mayoría de los casos, con una economía paupérrima,
a los padres de en promedio seis retoños no les alcanza para darles lo más
indispensable: comida, salud, vestimenta y escolaridad.
