Gracias a la crisis económica que tiene al mundo pies para
arriba, muchos se atreven a afirmar que el modelo económico del libre mercado
no funciona, que es mejor pasarse al socialismo, dárselo todo al Estado y repartir
cadenas y grilletes para suprimir la posibilidad de que un ser humano en pleno
ejercicio de su libertad y por méritos individuales alcance una mejor calidad
de vida.